Es una sensación muy común: dos cervezas con el mismo porcentaje de alcohol y, sin embargo, una parece afectar mucho más que la otra. No es una impresión ni una cuestión de “cabeza”. Hay razones claras que explican por qué algunas cervezas emborrachan más que otras, aunque sobre el papel tengan el mismo grado alcohólico.

El alcohol es el mismo, pero la cerveza no

El porcentaje de alcohol indica cuántos grados tiene una cerveza, pero no explica cómo se comporta dentro de nuestro cuerpo. La cerveza no es alcohol puro: es una mezcla de agua, azúcares, gas, compuestos aromáticos y otros elementos que influyen directamente en la forma en la que el alcohol se absorbe. Si quieres profundizar, aquí tienes una guía sobre alcohol en la cerveza.

Factores que influyen en cómo “pega” una cerveza

Azúcares y carbohidratos

Las cervezas con más azúcares residuales y carbohidratos pueden hacer que la absorción del alcohol sea distinta. En algunos casos se ralentiza, pero en otros estilos muy bebibles la combinación invita a consumir más cantidad sin darse cuenta. En esta guía tienes el detalle sobre el azúcar en la cerveza.

El gas y la velocidad de consumo

El gas puede acelerar la absorción del alcohol. Además, las cervezas muy carbonatadas suelen beberse más rápido, lo que hace que el alcohol llegue antes a la sangre.

Graduación real frente a percepción

Hay cervezas que “entran solas”. Son suaves, aromáticas y poco amargas, pero pueden esconder un grado alcohólico considerable. Esa diferencia entre lo que percibimos y lo que realmente bebemos es clave. A veces también influye el tipo de cerveza.

El papel del cuerpo y del metabolismo

El efecto del alcohol no depende solo de la cerveza. Influyen el peso corporal, si se ha comido antes, el ritmo de consumo y la forma en la que cada persona metaboliza el alcohol. Por eso, la misma cerveza no afecta igual a todo el mundo. Si te interesa el proceso, aquí tienes una explicación sobre metabolización del alcohol.

Ejemplos prácticos para entenderlo mejor

Una lager ligera y muy carbonatada puede notarse antes que una cerveza más densa, aunque tengan el mismo alcohol. Del mismo modo, una cerveza artesanal aromática puede hacerte beber más rápido que una industrial más neutra. No es solo lo que bebes, sino cómo lo bebes.

Entonces, ¿qué cerveza emborracha más?

No hay una única respuesta. No es solo el alcohol, sino la combinación de ingredientes, gas, estilo y forma de consumo. Entender estos factores ayuda a disfrutar mejor de la cerveza y a consumirla con más conciencia.